domingo, 5 de febrero de 2012

Poeta ruso Yevgeny Yevtushenko


 
El soliloquio de zorro azúl

Soy un zorro azul que vive en una granja  gris.
Condenado a la muerte por mi color,
detrás  de estas rejas de alambres a prueba de mordiscos
no me siento nada de contento  con mi color azul.

Oh Dios, ¡yo quiero cambiarme de piel! Quemarme
como un demente hasta descuerarme a mí mismo,
pero mi exuberante  y tieso pelo azul se filtra por mi piel.

¡Cómo aúllo! ,  ¡desesperadamente lanzo alaridos!
igual que las peludas trompetas del Juicio Final
implorando a las estrellas deseando ser libre para siempre
o al menos sacarme esta piel de una vez por todas.

Alguien que paseaba por aquí oyó mi aullido
y lo metió en un máquina grabadora. ¡Qué estúpido!
¡Él no sabe ni siquiera aullar pero seguro
comenzaría a aprender si lo agarran y lo encierran aquí!

Me caí al suelo, moribundo.
Y quien sabe por qué no me morí.
Me vino una depresión como si tuviera mi propio Dachau  (*)
pero ya lo tenía muy claro:  jamás escaparía.


Una vez, después de comerme un pescado podrido,
me di cuenta que la jaula estaba entreabierta
y me lancé hacia el abismo
con la imprudencia de un ingenuo cachorro.
Una cascada de perlas lunares pasaron por mis ojos.
 

¡La luna era un círculo! Y ahí me di cuenta
que el cielo no estaba dividido en segmentos cuadrados
como yo me lo imaginada viviendo dentro de una jaula.

Pedazos de hielo flotantes de Alaska había por todas partes
de los que logré esquivar  aún  estando enfermo
pero sabiéndome libre algo cambió dentro de mis pulmones
por todas las estrellas que me había tragado.

Hice travesuras, ladré cosas hacia los árboles
que no tenían ningún sentido. Fui yo mismo.
Y hasta la misma brillante nieve tenía miedo
de que yo tuviera un color tan azulado.

Mi madre y mi padre no se amaban
pero se casaron de todas maneras.
 

Cómo me gustaría encontrar una hembra
con la que pudiera rodar y volar por la nieve.

Ahora me siento cansado. Hay demasiada  nieve por todas partes.
No puedo levantar mis pesadas patas.
No he conseguido amigos ni tampoco hembras.
Un niño cautivo es muy débil para ser libre.

El que nació en una jaula  sentirá nostalgia por su jaula.
Horrorizado me di cuenta de cuánto  la amaba
y el espacio donde me escondían detrás de una reja,
ese lugar que era una industria de pieles,  mi tierra natal.

Entonces regresé exhausto y golpeado.
Un poco después la jaula fue sellada
y mi sentimiento de culpa se transformó en rencor
pero el amor me protegió mágicamente contra el odio.

Es cierto, las cosas han cambiado en la granja de pieles.
Acostumbraban  a  asfixiarnos  en sacos.
Ahora nos matan de una manera más moderna,
nos electrocutan. Todo es maravillosamente ordenado aquí. 

Contemplo a la cuidadora que es una muchacha esquimal.
Su mano se posa amigablemente sobre mí.
 

Sus dedos rascan la parte detrás de mi cuello.
Pero una tristeza parecida a la de Judas hay en sus ojos angélicos.

Ella me cuida de mis enfermedades
y por nada me dejará morir de hambre,
pero yo sé que cuando llegue la hora, implacablemente
ella me traicionará cumpliendo su trabajo. 

Con un poco de humedad en sus ojos
ella sacará el collar de mi cuello cantando bajito:
 

“¡Hay que ser humano con los empleados! En la Oficina
de Ejecuciones del Instituto de la Granja de Pieles. 

Me encantaría ser ingenuo como mi padre
pero nací en cautiverio: yo no soy él.

El que me da de comer, me traicionará
El que me cuida como animal doméstico, me matará.

(1967) Traducciones de Javier Campos

*Dachau fue el primer campo de concentración nazi para prisioneros políticos abierto en marzo de 1933. Estaba situado en el pueblo de Dachau a 16 kilómetros de Múnich. Fue uno de los mayores símbolos de inhumanidad.  Dachau y muerte eran sinónimos. 
 
 
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domingo, 29 de enero de 2012

¿Pasajera del cinismo?

Por Luissiana Naranjo

Tengo que resolver este deseo de morir,
este nudo desde arriba
        donde pienso
y en la piel    donde duele.

Asusta y molesta a los otros, lo sé ...
pero nadie entiende aún el universo
y el porqué concurren estrellas y agujeros negros,
solo existen teorías que se acercan

Si a esto llaman cinismo,
golpear por detrás de la puerta que no abre,
sentir el absurdo enjuagarse contigo en el lavamanos,
pues bien,
confieso el "mea culpa",
no ensayo,
solo camino en el bosque para mirarlo todo,
abrazo a los muertos y a los vivos,
maldigo a la ciudad que me grita,
construyo espantapájaros en un huerto donde nunca sembraré,
bailo si la ópera tiene un final acerbo,
imagino el olor a mandarina,
lloro por solo ver los colores intensos,
y amo cuando sé
que jamás habrá otra madrugada;
no juego, ni entiendo que ser así es una moda
o una condición literaria que se inventa,
cada día, lo único que hago     es que ostento mi resurección.



sábado, 10 de septiembre de 2011

10 de set

Don Quijote:
soy yo tu Dulcinea del Toboso.

La doncella dulce y suculenta,

Soy el páramo
cundido de hienas
alertas y al acecho
de la avaricia de vos.

Mi don Quijote:
soy yo, tu Dulcinea rebelde,
que se enciende
si tus pómulos roso,
si aprisiono la comisura de tus labios.

Y si me cantas con tu voz ronca,
me tornaré en ninfa
en las tinieblas densas
del bosque,
acechándote cual si animal.

Soy yo, mi don Quijote,
posee mi alma
y bailaré con vos
al sonido de tu guitarra de rock and roll.

10 de set.

Me encuentro
hoy
tan enamorada de vos:
esquina del barrio.

Oigo tu aguita
correr por el caño
y el ave cantar.

Y yo que estoy aquí,
y te sueño despierta:
hombre aletargado
en mi boca que trasciende.

viernes, 12 de agosto de 2011

9 de set

Te colonizo
cada día que pasa
con la plegaria
el beso
la risa
el sudor del medio día,
con el canto y los sonidos del pájaro.

Te colonizo
cada año
a tu lado
con el rayo tibio
que se dibuja como estela
con el bochorno de invierno
y el aguacer de las tardes.

Te colonizo
amor
con la ternura
de las noches
con mis pasiones en vela.

domingo, 31 de julio de 2011

Cuc-Entrada eliminada

Relato


Entrada eliminada por razones especiales ......................

Análisis del blog www.themirrorcollector.blogspot.com /criticos literarios costarricenses:


Este tipo de trabajos, por sus elementos de creación aunque se ubica dentro del post-modernismo; se entiende por el alcance en el tiempo de la autora, es fundamentalmente perteneciente al Realismo Sucio, cuyos elementos ya se han visto anteriormente. En este caso sin embargo, se puede afirmar que es de las primeras mujeres en hacer un acercamiento al tema y al estilo que ese tipo de trabajos requiere. Buen inicio. Para La Coleccionista de Espejos; Miguel Cabrera G.

lunes, 25 de julio de 2011

A propósito de Czeslaw Milosz, poeta polaco.


Encuentro
Estuvimos paseando a través de los campos
en un vagón al amanecer.
Una herida rosa roja en la oscuridad.

Y de pronto una liebre atravesó la carretera.
Uno de nosotros la señaló con la mano.
Eso fue hace tiempos. Hoy ninguno de ellos está vivo,
Ni la liebre, ni el hombre que hizo el ademán.

Oh, amor mío, dónde están ellos, a dónde han ido?
El destello de una mano, la línea de un movimiento,
el susurro de los guijarros.
Pregunto no con tristeza, sino con asombro.
Versión de Rafael Díaz Borbón

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Biografía:
Poeta de origen polaco nacido en Szetejnie, Lituania, en 1911.

Fundó el grupo literario "Zagary" y publicó en 1930 los primeros volúmenes de poesía mientras trabajaba en la radio polaca. Desde 1932 lideró el movimiento vanguardista y durante la II guerra Mundial participó activamente en la resistencia a la ocupación nazi. Posteriormente viajó a Washington como diplomático, y al romper con su gobierno se exilió en Francia durante la década de los años cincuenta, produciendo varias obras en prosa que le merecieron el "Premio Literario Europeo".

En 1977 recibió el título de Doctor Honoris Causa en Letras por la Universidad de Michigan y en 1980 el Premio Nobel de Literatura.

La grandeza de Milosz ha sido no ceder a la cultura de la queja, situándose en medio de los escombros del mundo para dar cuenta del bien cuando todo parecía hundido en el horror y la brutalidad: "Lengua mía fiel, / quizás sea yo quien tiene que salvarte. / Así, te seguiré poniendo delante cajitas de colores / claros y puros, si es posible, / porque en la desgracia es necesario algún orden o belleza".Falleció en agosto de 2004.

Poesía traducida al español:

La caída  

La muerte de un hombre es como la caída de una poderosa nación
Que tuvo valientes ejércitos, capitanes y profetas,
Y ricos puertos y barcos en todos los mares,
Pero ahora no socorrerá ninguna sitiada ciudad,
No entrará en ninguna alianza,
Porque sus ciudades están vacías, su población dispersa,
Su tierra que una vez proveyó de cosechas está saturada de cardos,
Su misión olvidada, su lengua perdida,
El dialecto de un pueblo puesto sobre inaccesibles montañas.
Versión de Rafael Díaz Borbón

Nunca de ti, ciudad

Nunca de ti, ciudad, he podido irme.
Larga fue la milla, pero algo me retrocedía como a una
pieza en el ajedrez.
Huía yo por la tierra que rodaba cada vez más rápida
Y siempre estuve ahí: con los libros en mi morral de lona,
Clavando los ojos en las pardas colinas detrás de las torres
de Santiago
Donde se mueven un pequeño caballo y un hombre pequeño
detrás del arado,
Ciertísimamente desde hace mucho ya muertos.
Sí, es verdad, nadie comprendió la sociedad ni la ciudad,
Los cines Lux y Helios, los letreros de Halpern y Segal,
El paseo en la calle de San Jorge, llamada de Mickiewicz.
No, no los comprendió nadie. Nadie lo ha logrado.
Pero cuando la vida transcurre en una sola esperanza:
De algún día ya sólo quedan claridad y distinción,
Entonces, muy a menudo, da pena.
Versión de Jan Zynch


 Fuentes
http://amediavoz.com/milosz.htm
Diario www.ElPais.com

lunes, 18 de julio de 2011

5 de ago










Hoy me despertó Leticia
convertida en musa (un cliché),
ida en espiritu,


Qué desencanto de ausencia.

Te escribí una carta Leticia
si llegas temprano,
y tu espíritu puntual,
te la entregaré en persona.

¿Te gustó mi letra?
Ven, tomemos café, mientras dures.

Continentes

Poema I
¿Cuándo van a mejorar el transporte público?,
deberían inventar una nube que me lleve
a sentir tu rostro, lleno de continentes.











Poema II
Cuando la musa llega,
mi piel flota al aire libre,
pero alcanzo a volar más alto
como los cohetes,
justo cuando llegas. 



Poema III
Me enseñas a cocinar tu cariño?
Decime como llego a tu entraña
vos tan ensortijado en tu pelo negro
y diminuto. 




miércoles, 13 de julio de 2011

Benjamin Péret -poesía que escapa a todos los parámetros

Benjamin Péret  1899 - 1959. Fue uno de los poetas surrealistas franceses más importantes e influyentes. Su poesía y sus relatos escapan a todos los parámetros antes conocidos en la literatura. Su influencia puede apreciarse, en el ámbito latinoamericano, en poetas consagrados como Octavio Paz, César Moro, Enrique Molina y Enrique Gómez Correa. Su obra, lamentablemente, es aun un tanto desconocida.


Imperativo
Temer el sudor de las moscas extraviadas en los barrios en construcción
Envilecer los jarros de estaño hasta que sean desgarrados por los cachorros
Retorcer los antiguos armarios para extraer un poco de polvo de rubí con qué colorear los lagos
Silbar repetida y largamente para que acudan los huesos bien blanqueados que no quieren entender razones
Lavar la tinta con vino rojo para distraer a los niños que riñen en el patio
Cortar la luz en cuatro y arrojarla a las fieras
Extraer de la arena todos los dientes que contiene para levantar muros
Transformar las armaduras en incubadoras para obtener polluelos de pico largo
Aplastar a las tortugas hasta convertirlas en mantillas
Regar todos los días las banderas con aceite de máquinas
Quemar los camembert pasados hasta que salte el fénix
Acariciar las lentejas una por una antes de sembrarlas
Sacudir los tapices con una navaja para fabricar jaulas de canarios
Agotar las reservas de oro para comprar horquillas de cabello
Asustar a las langostas que intentan penetrar en una tabaquera
Cocinar los violines en salsa blanca
Dorar las escaleras para evitar barrerlas
Caracolear en las iglesias a la hora de la misa solemne
pero no insultar nunca al cartero para expulsar a los ratones de la péndola que atacarían los bronces artísticos a picotazos

Fuentes:
sitio Dificil de juglar
Wikipedia

lunes, 11 de julio de 2011

Gracias al Fuego, Mario Benedetti


En estos últimos días he estado leyendo Gracias al fuego de Mario Benedetti.  Una historia muy bien contada, que salta de tiempos presente- pasado de manera tan sutil, que pasa de yo al él de una manera delicada.  Historias acaecidas en Uruguay, sobre política, corrupción, una familia con sus entretejes suculentos, problemáticos... Aquí comparto un texto que realmente me hizo gracia.

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"Húngara a secas. Qué tipa. Mezcla sexo con folclore y con patria. Acostarse con ella es también acostarse con las hordas de Arpad, con San Ladislao...

Después de haber estado con semejante persona, es fácil caminar distraído en una noche sin luna ... y entonces paso el primer alambrado y después el segundo, y atravieso, mejor dicho, intento atravesar las vías en cualquier lado, pero no advierto que estoy a la altura del desvío, y pongo mi pie derecho en los rieles en el preciso instante en que desde la Estación Colón hacen el cambio, porque ahora va a pasar el tren de la una y siete, y quedo atrapado, estúpidamente atrapado, y el dolor no me importa, lo que me importa es la absoluta seguridad de que dentro de cuatro minutos, cinco a más tardar, pasará el tren de la una y siete, y no podré escaparme porque este cepo de hierro me ha tomado casi a la altura del tobillo, y el pie queda allá abajo y sin escapatoria, y desde el pie me sube un horror que no es sólo miedo a la muerte sino conciencia de mi estupidez, conciencia de que si hubiera dado mi paso diez centímetros más allá o más acá, ni siquiera me habría dado cuenta del peligro corrido, o a lo sumo, habría pensado que estaba por pasar el tren de la una y siete, y hace frío y viento y sin embargo yo sudo y me agito y digo repetidas veces. Peste de Húngara, como si la pobre Erzsi, que hace tan bien el amor y sabe tanto de historia, tuviera la culpa de esta necedad mía, y prometo que si me salvo pasaré siempre por la barrera, pero sé que se trata de una promesa completamente inútil porque nadie puede zafarse de esos hierros, y forcejeo, y siento el primer ruido del tren, y un torrente de imágenes, aisladas o superpuestas, pasan por mi cabeza, y alcanzo a pensar, igual que los ahogados, las cosas más dislocadas y fragmentarias, mi madre alcanzándome una empanada de carne, y por qué no de espinaca o de pollo, nada de eso, mi madre alcanzándome una empanada de carne, las trenzas de Julia, una de ellas a medio soltar, el zapato del Viejo apretando el pedal del embrague, sólo el zapato, por qué, una azotea con una sola camiseta tendida que agita las mangas como brazos, otra vez Mamá pero ahora lavándome los pies en una palangana celeste con un bordecito azul oscuro, nunca conocí esa palangana, cuándo pudo Mamá haberme lavado los pies, mis pequeños y rosados pies en una palangana celeste con un bordecito azul oscuro, y también la Vía Láctea, pero esto no es imagen en mi cabeza sino que está arriba en este cielo que veo, y el ruido del ferrocarril es cada vez más audible, más imponente, más cercano, y mi forcejeo es ya totalmente enloquecido, una especie de presión circular que me lastima horriblemente el tobillo, y el tren, quiero rezar pero mezclo las oraciones aprendidas hace tantos años, padrenuestro que estás en los cielos llena eres de gracia, no sé, no sé nada, además a Dios qué le importa de mí, del tren, de mi pie, del pie de mi padre, ahora sin zapato, aprontando el pedal del embrague, y el tren, y la luz que empieza a iluminarme, y la piel de Rosario, y la piel de Rosario, la piel de Rosario, Rosario, Mamá, y el tren monstruoso, enorme, con su espantoso ojo de luz, padre nuestro, ya está, ya está, grandísimo, no, a mí no, aaaay, zafé y pasó en vez de pasó y zafé, mi pie está aquí, entre mis manos, sin zapato, y el tren pasó, mi pie está conmigo, yo soy mi pie, cómo pude, cómo, el ruido se aleja, se pierde, mi pie querido, lastimado, sangrante, feliz, mi pie feliz y mío, qué lindo este dolor cuando me paro, mi pie, lo tengo, gracias a quién, no supe el padre nuestro, Húngara buena, no quiero ver cómo quedó el zapato aunque ahora se abrieron los rieles, cómo sudo y qué frío, qué chucho, pero tengo mi pie. Tuve cualquier cosa menos serenidad, porque todavía hoy pienso en eso, y me recorre un escalofrío, y aquel horrible ojo luminoso, aquella suerte de cíclope que se me acercaba, ha aparecido por años en mis pesadillas. Todas mis comidas pesadas, homenajes, despedidas de soltero, pavos de Navidad, terminan para mí en un ferrocarril que se acerca mirándome, como si disfrutara de antemano con mi aplastamiento, y curiosamente en mis sueños nunca me salvo, nunca consigo extraer el pie en ese último tirón desesperado. Pobre de Ríos. Su ferrocarril viene más despacio, pero aquí no hay último tirón que valga. Sus preparativos, su pacífica previsión, sus cuidados hacia la nieta, me parecen el equivalente de que yo, con el pie atrapado, me hubiese puesto a cuidar la raya de mi pantalón, o a peinarme, o a silbar un tango, o sacarme mentiras de los dedos...No entiendo cómo es posible analizar el propio pánico, no a prudente distancia, como yo puedo hacerlo ahora, sino en el centro mismo del terror, como lo hace Ríos con tan pocos meses que le restan de vida..."
Página 133.

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Podía haberle dicho a la secretaria carnosa si quería que la llevara, creo que vive por el Buceo. Quizá haya sido mejor que no. Capaz que interpreta mal. Toda esa gente que camina conmigo, o está sentada en los bancos de la plaza dando miguitas a las palomas, o esos tipos que de pronto se detienen y miran en el vacío y después siguen caminando y hablan solos y hacen gestos. ¿Qué será cada una de esas vidas? Cada tipo camina con su mundo de problemas, con sus deudas, sus masturbaciones, sus rencores, sus nostalgias, las cosas que quiso ser, y esa poca cosa que es. Así como yo pienso y repienso, y siempre ando alrededor de seis o siete imágenes: el Viejo, Dolores, este país casi indescifrable, Gustavo, por supuesto Susana, la idea de la muerte, Dios o lo que sea; así como yo giro alrededor de mi centro, y creo que el mundo empieza y acaba en mí, que todo existe en función de mis dudas, así también cada uno de esos pobres diablos cree que su drama es el Gran Drama, cuando en realidad a nadie le importa un carajo, así en la tierra como en el cielo. Al fin el auto. Feliz de él. Todos sus problemas los soluciona el mecánico. Pero cuando a mí me falta un sentimiento, un pistón digamos, o mis válvulas de escape están gastadas, o la nostalgia, el sistema de encendido digamos, tiene atrasada la chispa, no hay mecánico que pueda arreglarme.  Página 192

lunes, 20 de junio de 2011

“El día que me leas” por Ricardo Martin

Hace un tiempo leí un libro bien interesante del escritor argentino Ricardo Martín, quien falleció en 2009.

Por tanto que quiero compartir un fragmento del libro en mención "El día que me leas":


La cosa
¿Qué les pasó? Fue la cosa. Bueno, maquíllense.  Después de maquillarse, eso no se les notaba tanto, descansaban con el make-up final en el fango de las trincheras, una pierna por aquí, disimulen el desorden, una cabeza por allá, vendrán camarógrafos, sonrían para la eternidad y de la cosa no se habla.

*-----*

Ricardo Martin nace en Argentina en 1935.  Ganó el  Primer Premio de Novela 40° Aniversario de la Sociedad Argentina de Escritores por su libro Los ojos y la boca.
Fue director de talleres literarios en Buenos Aires, en los años 70s. con la participación de Ernesto Sábato y Jorge Luis Borges.  Así mismo, fue por 15 años tallerista de técnicas narrativas en Costa Rica.
En el 2008 publica su obra de cuentos cortos El día que me leas.
Fallece en San José, Costa Rica, el día 21 de Febrero de 2009.

sábado, 30 de abril de 2011

Poeta afrocaribeña



Por Dlia MacDonald, 
escritora costarricense
Un racimo de negros en la iglesia
y el órgano cantando gospels y aleluyas,
las guayabas en el regazo mientras todos cantan.

Desde el púlpito la calle vestida con vuelos
y bombillas de luciérnagas (...)

Pueblo de gente pequeña,
mujeres redondas,
-violentas de color y paisaje-
cocotales y semillas nos persigue.

En el comisariato,
-los hombres-
montañas azules,
trajes y perfumes
inundados de Jamaica
y el balandrín de sonidos multicolores,
de niños jugando a la tierra.

Al final
todo un paso,
el viento,
el olor de las acacias
y luego, el horizontal del polvo.

*-*
En casa,
los negros somos de papel y aleluyas,
y guardamos el mak'a tell yu,
en una canasta con sombrero;
por miedo
a escuchar los llamados de los demás...

*-*
 Me gusta el mar
En su orilla yo siempre
tengo plenitud de interrogantes:
Vendrá el mar,
un collar de planetas y estrellas

si...
si se lo pido,
por favor...?

sábado, 23 de abril de 2011

Somos urbanos

La poesía nos mueve el espíritu de una u otra forma.   De diferentes tipos, de acuerdo al tema que empaque más la piel y el alma y nos satisfaga nuestras necesidades de empatía con la realidad propia y sentir particular.  Toca historias propias, estado actual de vida, amores y desamores.

Entre tantos autores, movimientos literarios, estilos, hay una poesía con la que me identifico plenamente.   Y es aquella urbana y llena de cotidianidad que nos habla de vos, de mí, de los días en el barrio o la ciudad, en la plaza y el mercado.  La que susurra al oído sin mucho tecnisismo conversando acerca del charco, del bazar, la mujer, plazoletas, el mandado diario, los edificios que se tragan su propio smog, el trafico, la muerte del prójimo...

Algo tan cotidiano, tranquiliza e inmerge al lector como si fuera éste parte de la historia que se nos relata por medio del poema. Un ambiente donde cualquiera de nosotros tendría cabida, con emociones buenas, tristes y que quizas hasta emociones baratas, porqué no.

Y cito,

"...Desayuno palabras.
En mi memoria
dos huevos fritos de pezón amarillo."
         (Marco Tulio Alfaro, escritor costarricense)

Y cito además,
"...Nos fuimos hermanos

en este manicomio rodante,
cien colones.

Los sentados, quince civiles
desarmados,
arrecostados en ventana y cabeceando..."
         (De mi autoría)

lunes, 18 de abril de 2011

Manual de poesia

Un poema comienza en cualquier parte y acaba en cualquier lugar. Por ejemplo, puede comenzar en la palabra “Irse y acabar, enseguida, con “la página anterior”. O iniciarse en “Vivir acuclillada” y concluir con “los rayos de sol no regeneran a los muertos”. Inclusive nace y muere a independencia de la hora del día.

Está hecho de cualquier palabra y con cualquier forma. Asume cualquier movimiento gramatical, permite varios dibujos posibles, es permeable a la invención,  a perforar el límite anticipado de la creación. No tiene tema preciso, su materia es, quizá, una vasta y deseada imprecisión del tema. No hay extensión indicada para el poema, ni hacia los lados ni hacia abajo, en su descenso hacia lo último posible de ser escrito, de ser dicho.
Carlos Skliar, poeta argentino
Fuente: Dificil de Juglar